POR QUÉ ESTE BLOG


Este blog nace como consecuencia de la observación repetitiva de las deficiencias de nuestra bella ciudad.

Caminando diariamente por sus calles y sus espacios, se palpa una Miróbriga diferente a la ciudad que nos quieren vender: nos ofrecen historia, arte, belleza… y normalmente nos encontramos con una ciudad descuidada, una urbe a la que le fallan muchos de sus escaparates. Una villa que se hunde entre el abandono y la dejadez. Un pueblo que obliga a sus jóvenes a estudiar lejos de sus murallas, a emigrar porque aquí no encuentran una mínima posibilidad de supervivencia.

Sin embargo, y aunque pueda parecerlo, no es sólo crítica lo que pretendo.

Busco, como su nombre indica y aprovechando el Bicentenario, derribar ese muro que ante sus ojos tienen muchos vecinos y nuestros gobernantes.

A través de este espacio, pretendo abrir una brecha en este conservadurismo que nos gobierna, así como remover conciencias conformistas. Invito a todos aquellos con las mismas inquietudes que yo a que denuncien desde aquí aquello que les parezca injusto, indebido, antiestético, peligroso… Intentemos frenar el deterioro de la ciudad, especialmente cuando éste ese deba a la desidia de nuestros políticos. Espero que mi voz se deje oír y os pido que las vuestras me acompañen.



domingo, 18 de abril de 2010

¡POR FÍN SE ACTUA SOBRE EL CASTILLO!






Con fecha 9 de diciembre de 2009 publiqué un post en La Brecha con el título ¡EL CASTILLO ESTÁ DESALMENADO! quejándome de la cantidad de tiempo que nuestro alcázar llevaba en esta situación. Preguntaba a quien pudiese informarme sobre el porqué se encontraba de esa guisa y cuál era su futuro.
Por los comentarios de los lectores me enteré de que estaba en fase de rehabilitación. Eso sí: dos años esperando esta fase y con una imagen penosa de la torre del homenaje desde todos los ángulos. Me contaban que se habían ido retirando almenas para evitar que se viniesen abajo dado el mal estado en que éstas se encontraban, y cuando ya nos habíamos resignado a verlo de esta manera, de pronto una mañana lo descubrimos rodeado de andamiajes.
Varios operarios han ido durante esta semana rodeando con andamios y redes de protección la torre. Poco a poco vemos cómo se trabaja en ella. Era evidente que había problemas en el edificio se veían humedecidos los muros, principalmente el flanco que da a la Puerta de la Colada. Pues bien; ahora la agencia Europa Press nos informa de que el último Consejo de Ministros ha aprobado las obras de emergencia en la torre del Homenaje: «El Gobierno especificó que la entrada de agua de lluvia en la torre del Homenaje y, más concretamente, al interior de los paramentos ha provocado desprendimientos de piedras sobre el vestíbulo acristalado del Parador. Ante esta situación y "debido al riesgo de repetición de los desprendimientos", procede actuar de forma "inmediata", tanto en la reconstrucción de las cubiertas, como en la consolidación de la mampostería de los paramentos de la Torre».
Felicitémonos de que, por fin y aunque tarde (pues ya va para dos años y medio de las primeras actuaciones sobre el Castillo), parece ser que a nuestro Alcázar le van a devolver finalmente todo su esplendor.

jueves, 15 de abril de 2010

TRES COLUMNAS: TARJETA DE PRESENTACIÓN






Esta vez cambio de sitio, y me doy una vuelta por una zona de las más transitadas de la ciudad, lugar de paseo y de paso continuo para decenas de mirobrigenses: la avenida de Salamanca, o también conocida en tono burlesco como “la Avenida del Colesterol”.
Empiezo mi paseo en el símbolo y escudo de la ciudad: nuestras Tres Columnas, rodeadas de focos, farolas y señales que impiden o afean las fotografías que tomes. Pero lo que más afea las fotografías e incluso el paseo, son las casas totalmente en ruinas que se encuentran a la derecha de la carretera, en dirección al centro urbano. Esta zona, antaño conocida como “la huerta del Cristo” y que ha quedado ahora como refugio de animales y depósito de suciedad, desluce con su mala presencia la entrada a la ciudad por la avenida de Salamanca, que no es sino el recibidor más importante del pueblo.
Ya hace un tiempo en un comentario de este mismo blog, me sugería un lector que visitara toda esta zona, incluido el acceso a la autovía. Hoy no me he aventurado más porque ha sido llegar al nuevo Centro de Salud y desde allí ver cómo las anteriormente citadas ruinas estropeaban la vista a lo lejos de la torre de la catedral.
Me he referido muchas veces en este blog a los inmuebles en ruinas del casco amurallado, explicando que, además de antiestéticos, son peligrosos. En este caso la peligrosidad es más que dudosa (debido a lo apartado del lugar), pero la nefasta estética es evidente. Rogaría una vez más a aquellos responsables municipales encargados de este tema que reflexionen si no habría que obligar a sus propietarios a convertir este desolado lugar e un simple y llano solar. Sin duda, la entrada a nuestra ciudad luciría mejor, de forma más presentable, como se merece. No podemos permitir que estas derruidas y viejas casas flanqueen a nuestro escudo.

domingo, 11 de abril de 2010

UN REGALO PARA LA VISTA






Una de esas tardes luminosas y cálidas que ahora comienzan y antes de que los postreros rayos del sol empezaran a despedirse de Miróbriga, tomé mi cámara y me puse a caminar. Disfrutando del arrullo de una suave brisa me dirigí al río, a sus alamedas. Partí para poder enseñaros las imágenes tan maravillosas que el Águeda a su paso por la ciudad nos brinda.
Las alamedas, sus caminitos, las aceras… se encontraban plenas de gente que, como yo, buscaban el calor tanto tiempo añorado después de este invierno tan largo. En el Picón, parejas de adolescentes se cortejaban, grupos de amigos jugaban a las cartas o se recreaban en el paseo.
A pesar de que aún los árboles no muestran su máximo esplendor, pues los brotes empiezan a surgir, el paisaje ya nos enseña sus llamativos tonos verdes (desde el radiante y luminoso de los sauces llorones hasta el verde más apagado de los álamos).
A pesar del cuchicheo de los paseantes y de las risas de los niños, el sonido del agua se dejaba sentir relajando incluso los espíritus menos calmados.
Decidí que no era hora de critica (a la que tan acostumbrados os tengo) y, aunque percibí desaguisados y deficiencias en este tranquilo caminar, fotografiándolas para otra ocasión, (pues mi aliento protestón es difícil de calmar) determiné que en esta ocasión no denunciaría nada que simplemente me dedicaría disfrutar de la belleza que apreciaba para después mostrarla.
Y ahí dejo hoy mi reflexión: caminemos y recorramos nuestra ciudad y redescubramos sus maravillas, ahora que el tiempo acompaña, que ya después en esos días lluviosos, frescos, propensos a quedarnos en nuestra casa os enseñaré la parte fea y descuidada, esa que siempre os muestro. Espero que os guste el paseo.

miércoles, 7 de abril de 2010

¿PEÑA DEL SASTRE O PEÑA DESASTRE?






Estos días en los que la primavera nos enseña intermitentemente su cara, regalándonos días luminosos y cálidos aunque también sombríos y lluviosos, he salido a pasear; a darme una vuelta por la ciudad y por sus arrabales. He visitado la zona de la Peña del Sastre, hace no muchos años campo de acceso al Águeda y hoy zona residencial. En lo que antaño fueron las huertas con el atajo de acceso al río, se construyeron hace ya un par de años unos pequeños jardines, con bancos de hierro forjado, farolas, papeleras… y se adecentó el estrecho y antiguo sendero.
Hoy he podido ver que en la obra no hace tanto finalizada ya han aparecido las primeras señales de vandalismo. Vandalismo que tanto denuncio y que últimamente asoma más que nunca su faz en Miróbriga. Probablemente por la escasez de vigilancia y por la impunidad de la que disfrutan esos que no tienen otro afán en su vida que fastidiarle la vida a los demás; esos insolidarios que sólo gozan desolando los espacios públicos y que sólo encuentran como forma de expresión la destrucción.
Algunos de los bancos, a pesar de ser de hierro, han sido doblados o partidos, quedando totalmente destrozado en algún caso. Nuevamente me pregunto qué beneficio puede alguien obtener de semejante acción. ¿Qué consigue? ¿No es sino el placer de romper por romper, de destrozar por destrozar? ¿Por qué siguen ahí esos bancos, en ese estado tan lamentable y no exento de peligro para los más pequeños, cuando ya llevan así varios meses, según comentan los vecinos?
A algunas papeleras, de las que hay quizás excesivas en esta zona (cuando escasean en otras partes de la ciudad) les queda solamente el mástil de apoyo. Los jardines aparecen descuidados y sucios. Esto último no sólo sería culpa de los vándalos: la falta de atención de los jardines, como hemos denunciado en otras ocasiones, sería responsabilidad de sus cuidadores.
No hace tanto me refería al estado de abandono del “Parque de los Toriles”. Lo denomino así porque desconocer si tiene algún nombre específico. Pues bien: esta otra zona urbanizada, que prácticamente empieza en los mencionados toriles, presenta un estado similar.
Me gustaría, una vez más, que la Brecha sirviese de altavoz para que llegasen a nuestros gobernantes las quejas o las propuestas de los vecinos por el estado de esta zona.

domingo, 28 de marzo de 2010

BAJO EL DESPACHO DEL SR. ALCALDE





En nuestra ágora principal, en nuestra casa común, justo debajo del mismísimo despacho del Sr. Alcalde, la imagen del deterioro está más visible que nunca. En el mes de diciembre ya me permití resaltar esta situación y esperaba (dado que este año estamos de celebración) que se cuidaran un poco más los detalles. Pero parece que mi espera ha sido vana.
Ya sabemos que estamos en crisis, que hay que vigilar un poco más de lo normal el gasto, pero creo que cambiar cuatro ventanas, poniéndole unos cristales nuevos, no puede suponer un gran desembolso (seguro que con una décima parte de lo que nos costó la invitación a las autoridades en los pasados carnavales). Esa imagen deprimente del Ayuntamiento se habría podido subsanar. ¿Quieren que les recomiende alguna empresa cristalera de la localidad? seguro que les harían un buen precio y así, de paso, nos ahorraría a los farinatos la vergüenza de mostrar un espléndido edificio renacentista “adornado” con una ventana tapada con cartones. ¿No la ven ni el alcalde ni los concejales cuando suben a sus despachos? ¿No les parece que eso no se puede permitir en una ciudad que pretende vivir del turismo? En realidad esta situación no puede tolerarse en ningún sitio, por la imagen que da de chabolismo y de infravivienda.
¿Y que me decís de las vallas –tipo corral de cabras– que han vuelto a colocar entre las jardineras? No me canso de decir que una señal de prohibido aparcar sería suficiente, o si no bastaría con la presencia de la Policía Local para disuadir a los que aparcan mal. Espero que alguien de este Ayuntamiento tenga un mínimo sentido estético y las retire.
Como en ediciones anteriores, las procesiones empujarán las jardineras, arrimándolas a las aceras (que es donde deberían estar siempre); y espero que las estaciones de penitencia retiren también los antiestéticos conos que enmarcan los cañones. Cañones con los que, por otra parte, habría que tener cuidado, si no queremos ver en algún periódico o en la misma red la foto de estas piezas de artillería apuntando a alguna imagen de las que van a desfilar.

Felices vacaciones a todos los que siguen este blog. Volvemos en la semana de Pascua.

miércoles, 24 de marzo de 2010

¡CUÁNTA BASURA CUARENTA DÍAS DESPUÉS!






Hace exactamente ese tiempo os mostraba, abochornada, cómo habían dejado el paseo Fernando Arrabal los carnavales.
Bueno… En realidad publiqué la entrada el Domingo de Piñata. Hoy, todas esas jornadas después, os vuelvo a mostrar, esta vez enrabietada, cómo está toda esa zona a fecha de hoy.
Las fotos son diferentes, pero la situación de desorden, de suciedad y de caos es la misma que aquel lluvioso día reproduje.
Los cristales llevan camino de repetir la historia del año anterior: ni se han recogido ni se espera que se recojan.
Nadie ha reparado el seto que se destrozó con la irrupción de puestos y camiones en el jardín; ni siquiera se han tapado las huellas que unas ruedas de otro vehículo marcaron en el jardín adosado al lienzo de la muralla.
El deterioro de la catapulta ha aumentado preocupantemente, y toda esta situación ha sido contemplada y comentada por las decenas de turistas que nos visitaron este último puente de San José.
La situación tampoco ha variado sensiblemente en la zona de la Puerta del Sol, tanto en el aparcamiento como en los jardines colindantes a las escaleras del acceso de peatones. Si hace más de un mes fotografié botellas por allí tiradas, las mismas siguen allí.
¿Soy yo la única que repara en que algunas cosas o departamentos no funcionan bien en esta administración? No entiendo cómo no se les cae la cara de vergüenza a los responsables municipales, ante tanto abandono, a pesar de las reiteradas críticas.
En el foso la basura se acumula y se descompone. “Pero bueno…” –pensarán– “como está muy escondida, la mayoría no la ve”. Sigan haciendo promoción de la ciudad, llénenla de turistas esta Semana Santa y crucen los dedos: con suerte no se enteran nuestros visitantes de que, a escasos metros de la Plaza, se encuentra toda esta cantidad de suciedad.

viernes, 19 de marzo de 2010

DE RESALTES Y DESAJUSTES





Hace unos días me escribía una amiga que había leído el blog animándome a que escribiese una entrada sobre el tremendo, según su palabras, badén del río —“sí; ése que está en la Alameda Vieja… …que lleva hasta la fabrica de la Concha.”— Me rogaba que lo fotografiase y que dijese en voz alta lo que muchas personas comentan; lo molesto y peligroso que es.
Y yo me puse manos a la obra. Es verdad que la visibilidad está bastante limitada y que, como dice mi amiga, no lo ves hasta que lo tienes justo debajo. Que es alto en las fotos lo podéis constatar, que es molesto eso lo sabrán mejor los conductores a los que parece que semejante mamotreto no hace sino acabar dañando seriamente sus amortiguadores.
Creo que apenas hace dos años se publicó una nueva ley sobre la implantación de badenes (Reductores de velocidad y bandas transversales) que entró en vigor el día 31 de octubre de 2008. Pero esta ley es aplicable sólo a las carreteras estatales. Se trata de una norma del Ministerio de Fomento que regula su instalación. Desconozco si existe una normativa similar aplicable a los ayuntamientos o si estos son libres a la hora de instalar estos dispositivos. Y no sé si éste cumple con la normativa. Si es así, no habría más que decir, Ahora bien ¿no habría otra forma de conseguir lo que se pretende con este resalte –la reducción de velocidad de los vehículos–? ¿No hay otra alternativa menos agresiva y peligrosa para motos y para todos aquellos que sí van a la velocidad adecuada?
Y ya que la cosa va de obstáculos en la vía, no quiero acabar la entrada sin mencionar otro resalte (esta vez, supongo, involuntario): la antiestética, molesta y mal rematada unión que dejaron ya hace tiempo en el acceso de la Cuesta de Santiago, cuya foto también adjunto. Ahí sí que se han lucido. Cuando terminaron las obras, decidieron que el “rematito” final sería ese molesto “escalón”. A ver si toman nota nuestros agentes encargados del trafico y de la seguridad vial y se oyen nuestras quejas.

domingo, 14 de marzo de 2010

¿DEJARÍA JUGAR AQUÍ A SUS HIJOS?






Espero que esta entrada provoque el sonrojo y la vergüenza en los responsables municipales de parques y jardines y, en último extremo, a nuestra primera autoridad, al que pregunto ¿llevaría usted a su hija a jugar a este parque?
Pues este es el panorama al que se enfrentan decenas de vecinos de la zona de San Pelayo que se encuentran este desastre cuando llevan a sus hijos a jugar al único parque que hay por allí.
Sé que algunos vecinos incluso han ido al Ayuntamiento a denunciar el caso y a poner sobre aviso a quien pudiese competer, aunque los han despachado con buenas palabras pero con una total inacción.
Como podéis observar en las fotos, el aspecto de la zona es más que lamentable: a la suciedad acumulada de forma permanente (que no es sólo fruto del mercadillo, al que nuestros ediles echan todas las culpas) se unen las numerosas pintadas que “decoran” todo el recinto, dando aún más sensación de porquería al conjunto. Vuelvo a repetir: es verdad que nuestros adolescentes no son todo lo cívicos que quisiéramos, pero también es verdad que a esta situación se ha llegado por falta de vigilancia y por escasez de atención a esta zona.
El suelo del parque también está abandonado soltándose las losetas de corcho y faltando cada vez más piezas. Este deterioro no es algo puntual, pues llevamos ya más de una año en esta situación. La casita de juegos está cortada, sucia, deshilachada en algunos tramos, llena de antiestéticas pintadas por todas partes, amén de tener rotas algunas de las tablas del puentecillo por el que pasan los niños al jugar, convirtiendo esta zona que habría de ser de ocio y recreo en una autentica trampa para los pequeños que tropiezan y se enganchan en la casita o en los toboganes.
Los bancos, en principio metálicos y con respaldo, fueron cambiados al poco tiempo (como es costumbre de esta corporación) por otros más simples, sin respaldo y que actualmente se encuentran llenos de pintura con lo que hacen desistir a nuestros abuelos de sentarse allí.
Los toriles propiamente dichos también han sido objeto de pintadas y de vandalismo, presentando una imagen deplorable. Es habitual, sobre todo cuando el tiempo acompaña, que este parque y los toriles estén llenos de adolescentes, muchos de los cuales se dedican a manchar y a estropear todo intencionadamente, sin que nadie haga algo por impedirlo.
Por todo esto y porque considero que tenemos derecho todos a disfrutar de este tipo de espacios, ruego a nuestras autoridades que hagan algo para devolver a este lugar las condiciones adecuadas para su uso. Hasta entonces, yo no dejo jugar ahí a mis hijos.

lunes, 8 de marzo de 2010

ÁRBOL GORDO ¿TRADICIÓN O DECADENCIA?





El Árbol Gordo ha sido para nuestra ciudad punto de encuentro de muchas generaciones de mirobrigenses, punto de reunión de los más jóvenes (que han encontrado en las verjas del antiguo centro de salud su mejor asiento) y también punto de desembarco de los cientos de turistas que se desplazan a nuestra ciudad en autobús (tienen la parada estos vehículos frente al mercado de abastos). En resumen: lugar por el que pasa la mayor parte del pueblo y de los visitantes.
Nuestra tarjeta de presentación no ofrece actualmente su mejor imagen: los pinos del glacis de la parte izquierda, accediendo a la ciudad, están francamente deteriorados. Desconozco si es enfermedad o dejadez en su atención, pero su aspecto es francamente deplorable, y más después de la última tormenta.
En el lado derecho del glacis, paralelo a los arbolitos, la imagen es mucho peor, quizás debido a las recientes obras de acometida de agua: la tierra en esta zona se ha desplazado a causa de las abundantes precipitaciones, empantanando las aceras por las que los turistas acceden el centro de la ciudad. No sé si habría que consolidar con césped esta zona o aplicar alguna otra medida; pero es necesario que eso se arregle porque cada vez son más las piedras y la arena que invaden las aceras.
¿Y qué me decís de la entrada al estacionamiento de las ambulancias del 112 (trasera del antiguo centro de salud)? Las farolas que adornaban esta entrada están rotas sin que nadie se moleste en retirar los restos; y de la pared cuelga el “esqueleto” de lo que antaño fue el cartel de urgencias.
Me pregunto: ¿por qué si se quitó el luminoso no se quitó también su soporte?
Como sabemos, es zona de encuentro y permanencia de jóvenes y adolescentes, que habitualmente no tienen reparos en lanzar al suelo embases, bolsas, latas… provocando que los jardines que circundan el entorno, especialmente aquellos donde ellos se sientan estén totalmente descuidados.
Entiendo que los servicios de limpieza municipales se escuden en que esos jardines no son de su competencia. Efectivamente están en propiedad no municipal pero de alguien serán competencia; alguien tendrá que encargarse… Porque esa dejadez desluce el entorno. Pasa el tiempo y nadie hace nada para remediarlo.
Y qué me decís del propio Árbol Gordo, antaño símbolo del pueblo y hoy muerto y sin que la hiedra haya sido la solución más adecuada. Presenta, sobre todo en invierno, una imagen devastadora, incluso como se oye en algunos foros “no es sino el reflejo de la decadencia de nuestra tierra”.
¿No sería mejor sustituirlo por una escultura o por una placa conmemorativa y plantar uno nuevo que llenase de vida ese nuestro punto común? ¿Opináis lo mismo que yo? Ahí dejo el debate abierto.

miércoles, 3 de marzo de 2010

MIRÓBRIGA… ¡SE VENDE O SE ALQUILA!






En estos días de pesimismo, incertidumbre e incluso miedo, dada la actual situación económica, me duele horrores recorrer la calles de nuestra ciudad y encontrarme carteles de “SE VENDE” y “SE ALQUILA”.
Cada vez son más los locales vacíos, muchos llevan unos cuantos años cerrados. Años antes de que la omnipresente crisis hubiese enseñado su negra faz, ya estaban vacíos. Pero es hoy cuando su visión golpea más mi ánimo; quizás sea porque se han hecho más visibles y parecen querer demandarme que grite en su nombre. Porque muestran una vez más el abandono y cómo la muerte en nuestra tierra viene pisándole los talones.
¿Por qué nadie se atreve a empezar un negocio, con la oferta de establecimientos que hay hoy en día?
Será porque afrontar los numerosos gastos que una nueva empresa tiene que acometer es, sin duda, un esfuerzo de titanes, aunque nos vendan que el capital inicial es fácil de obtener (raro es el día que los bancos, los únicos que siguen ganando en esta crisis, no nos ofrecen un crédito).
Los alquileres en Ciudad Rodrigo son abusivos e insostenibles y eso, unido a la multitud de pagos (impuestos municipales, autonómicos, centrales…) que a final de mes hay que afrontar, hace que los jóvenes descarten la sola posibilidad de arriesgarse.
Éramos una ciudad eminentemente comercial y centro de una amplia comarca, hoy terriblemente envejecida e incluso diría que empobrecida por la falta de savia nueva, ya que los jóvenes se han visto obligados a exiliarse para poder buscarse un futuro que aquí se ha visto difícil.
Para colmo, lo que se suponía que era el futuro y nuestro gran beneficio, la autovía, nos ha traído una sangría aún mayor: las familias no quieren vivir en Ciudad Rodrigo. Hace unos años los empleados de la Seguridad Social, bancos, centros educativos… trasladados a nuestra ciudad optaban por quedarse aquí a residir con sus familias (compraban o alquilaban sus casas, criaban a sus hijos, aportando riqueza a nuestra localidad). Ahora, en cambio, estos trabajadores van y viene en el autobús o en su coche particular y aquí no se dejan ni un euro… ¿Tan terrible es vivir en nuestra ciudad para que la gente escape de ella?
Y todos tenemos la culpa: nuestros políticos porque no hacen algo; nuestras empresas por tener ese complejo de inferioridad; y nosotros mismos, con ese carácter inmovilista y para nada luchador.
A lo mejor es que yo soy muy rara, pero me da pena que lo único que nos preocupe sea una escultura, cuando hay tantas cosas que se han llevado y por las que no nos hemos movilizado.