POR QUÉ ESTE BLOG


Este blog nace como consecuencia de la observación repetitiva de las deficiencias de nuestra bella ciudad.

Caminando diariamente por sus calles y sus espacios, se palpa una Miróbriga diferente a la ciudad que nos quieren vender: nos ofrecen historia, arte, belleza… y normalmente nos encontramos con una ciudad descuidada, una urbe a la que le fallan muchos de sus escaparates. Una villa que se hunde entre el abandono y la dejadez. Un pueblo que obliga a sus jóvenes a estudiar lejos de sus murallas, a emigrar porque aquí no encuentran una mínima posibilidad de supervivencia.

Sin embargo, y aunque pueda parecerlo, no es sólo crítica lo que pretendo.

Busco, como su nombre indica y aprovechando el Bicentenario, derribar ese muro que ante sus ojos tienen muchos vecinos y nuestros gobernantes.

A través de este espacio, pretendo abrir una brecha en este conservadurismo que nos gobierna, así como remover conciencias conformistas. Invito a todos aquellos con las mismas inquietudes que yo a que denuncien desde aquí aquello que les parezca injusto, indebido, antiestético, peligroso… Intentemos frenar el deterioro de la ciudad, especialmente cuando éste ese deba a la desidia de nuestros políticos. Espero que mi voz se deje oír y os pido que las vuestras me acompañen.



lunes, 27 de septiembre de 2010

¡OBRAS… BUENAS!






Estas últimas dos semanas nos hemos encontrado una Miróbriga especialmente activa: decenas de obras han comenzado por todas partes. Por un lado hemos visto cómo se excavado grandes huecos en el pavimento en varias calles y plazas del casco amurallado. Sin duda, se comentaba, para soterrar los contenedores que tanto afean la urbe. En el Campo del Trigo, en la calle Madrid, en el campo de San Vicente, ante el Banco de Santander… Sin duda es una medida necesaria y por ello hay que felicitar al Consistorio. Pero no quiero dejar pasar este post sin recomendarle que, tras la instalación de éstos, se esmeren más que hasta ahora, pues las tareas de limpieza y medidas de higiene con los que ya están instalados, brillan por su ausencia (tema éste ya tratado en anteriores entradas). Se debería exigir a la empresa concesionaria del servicio que extremen la limpieza porque el olor a veces es insoportable; y el molesto olor no deja de ser una mácula en ésta, sin duda, acertada elección de disimular los contenedores de residuos sólidos urbanos.
También nos ha sorprendido el Ayuntamiento con la realización, por fin, de obras encaminadas a la eliminación de barreras arquitectónicas en algunas zonas de la ciudad, consiguiendo (no en todos los tramos necesarios, pero sí, al menos, en algunos) facilitar el acceso a las personas con discapacidad. La verdad es que, por las fotos, veréis que les ha faltado el remate final: el aspecto no está muy logrado, pero al menos se van haciendo cosas positivas.
Otra de la obras ha sido el “parcheado” de los baches que había en la Rúa del Sol, bóveda incluida, hasta salir de la muralla. Han ido rellenando con cemento los innumerables socavones que dificultaban el caminar de los muchos peatones que tienen esta zona como subida habitual al centro de la ciudad. Cierto es que podían haberse esmerado algo más y no limitarse a disimular ligeramente los huecos. Pero, dado lo poco que este Consistorio se prodiga en facilitarnos la vida a los peatones, esto es, sin duda, de agradecer. Por eso, esta semana va una palmadita en la espalda a nuestros ediles.

lunes, 20 de septiembre de 2010

¿LOS PINOS?






Hay una zona, conocida en nuestra ciudad, por “Los Pinos”, especialmente nombrada en Carnaval. Esa zona debe su nombre a la abundancia que de estos árboles tenía el glacis entre la Puerta del Sol y El Registro.
Poco a poco, con los años, se han ido cortando estos árboles por diversas razones. En la actualidad apenas queda una docena de ellos en el tramo antes mencionado.
El estado de estos árboles es deplorable, debido al paso de los años y las inclemencias del tiempo. En el invierno pasado, con el paso de la ciclogénesis Cintya, (ver entrada “Cyntia pasó por Miróbriga”, del 28 de febrero de 2010), varios de ellos se fueron al suelo y otros se quedaron con algunas de sus ramas tronchadas… Y así permanecen aún, mostrando cierto aspecto fantasmagórico este grupo de pinos.
Me gustan los árboles y me enfadé mucho cuando se cortaron y retiraron los de la calle Lorenza Iglesias o los de la Plaza de Herrasti… Árboles que estaban fuertes y sanos y que fueron reemplazados por otros por un capricho, sin duda, del arquitecto paisajista de turno. Pero los Pinos, éstos, están suplicando que la sierra eléctrica les lleve al descanso, están pidiéndonos a gritos que los cambiemos por otros, por hermanos que se encuentren en mejor estado.
Aunque mucho me temo que el día que el Ayuntamiento tome medidas será para hacer, como acostumbra, leña de ellos y en su lugar dejará una vez más el vacío (acordaos, si no, de los que había en el mismo Registro, antes de acceder a la bóveda de la Puerta del Conde, o de los que hubo antaño en el glacis derecho, frente al Mercado de Abastos.
En este punto en concreto “desembarcan” casi a diario un buen número de turistas y visitantes que llegan a nuestra ciudad en autobús y todos se topan con esa desastrosa imagen de esos árboles agonizantes y rotos.
Pido una vez más desde esta atalaya digital, que se haga algo porque los primeros vientos del otoño agravarán, sin duda, la vista que os comento. No dejemos que pronto la referencia del nombre Los Pinos, deje de ser una realidad.

martes, 14 de septiembre de 2010

El ESPLENDOR DEL CASTILLO






Por fin después de tanto tiempo, vemos nuestro alcázar terminado. Limpio y arreglado, y nuevamente las fotos desde cualquier ángulo resultan encantadoras.
Cansados estábamos de verlo durante meses desalmenado. Y, esperanzados, vimos cómo lo envolvían en andamiajes y redes. Ahora, por fin, aunque acabado el verano y cerrada la feria que tanta gente ha atraído, el castillo vuelve a lucir, erguida su silueta desde cualquier parte, glorioso, vuelven a quedar preciosas las fotos. Bien podremos presumir de patria al verlo y mostrarlo a los visitantes. La pena es que no pueda visitarse libremente, ni siquiera la parte de las primeras almenas que se reconstruyó tras la ultima remodelación.
No sé por qué la directora de dicha institución nos negó la entrada cuando se le solicitó. No creo que ciertos días y a ciertas horas se moleste a huésped alguno. Pero en fin… ¡Será política de Paradores! A mí y a muchos más nos parece una limitación sin sentido.
Yo, por suerte, años ha, pude subir incluso a la parte más alta de la torre del homenaje. Las vistas que se disfrutan desde allí son insuperables; por eso demandaría que esa posibilidad se recuperara para disfrute de propios y extraños.
Una pregunta que me gustaría hacer es por qué se está desnudando de ese manto herbáceo que cubría su parte más exterior, una hiedra que llevaba años vistiéndolo y que nos ha proporcionado instantáneas tan bonitas…, Comprendo que a lo peor es nido de insectos o dañe las piedras de la tapia, pero sin ella está perdiendo parte de la imagen que adornaba nuestras fotos con tan intenso colorido. De todos modos debe ser la tónica general porque de todos los sitios la están arrancando: empezaron con las murallas (es verdad que quitaba completamente la vista de la edificación, pero le aportaba encanto al conjunto).
Bueno con esta reflexión os dejo. Esta vez no cargo, como se me acusa a veces, contra el Consistorio. Únicamente quiero utilizar estas líneas para enseñaros nuestro castillo acabado, y tan bonito…

martes, 31 de agosto de 2010

¡PENOSO!







¡Qué deprisa pasa el tiempo! Ya va a hacer un año desde que emprendiese esta aventura llamada “La Brecha mirobrigense” y parece que fue ayer, Un año después nos encontramos los mismos escenarios de protesta por los que me lancé a denunciar. Ha pasado el tiempo, y nuestras autoridades con su acostumbrada inacción... Han dejado que éste pase, cobrando pero sin hacer casi nada de lo que se les ha demandado.
El Viernes 9 de octubre de 2009 publiqué una entrada con el título ¡ABANDONO, SUCIEDAD, DESIDIA! en la que podéis ver que las fotos son prácticamente iguales a las actuales: los matojos y hierbas han crecido y los arbustos invaden ya la acera, pero la suciedad, la dejadez y el abandono son exactamente iguales.
El miércoles 3 de febrero de 2010 volví a la carga con una entrada similar en la que, con el título “A vueltas con el antiguo centro de salud”, denunciaba fundamentalmente el estado del inmueble y las humedades que lo adornaban. Los hierbajos estaban secos los arbustos aún no habían florecido, pero la imagen era deplorable.
Llevo pasando todo el verano por esa acera y la sangre se me enciende cada vez que lo veo. Por eso nuevamente (y perdonadme por ser repetitiva) llamo la atención sobre el edificio y sus jardines y reclamo que desde aquí se me una la gente para intentar que se haga algo de una vez. Da igual el uso, da igual el destino, pero no dejemos que se caiga ante nuestros ojos, no dejemos que la imagen de esos jardines salvajes y sucios sea la que quede de él.
Es intolerable que esto continúe así. Es el símbolo de un engaño: el hospital prometido. El símbolo del hundimiento de nuestra tierra, del abandono de nuestros servicios...
Y ahora, después de haberme desahogado, os comunico a todos los que me leéis que voy a tomarme unos días de vacaciones… Ahora que todos regresan… Así que os espero en La Brecha dentro de 15 días.

martes, 24 de agosto de 2010

¡VÍA PELIGROSA: RIESGO DE BAÑO INESPERADO!






Había una zona del río en nuestra ciudad que siempre fue considerada por los jóvenes la mejor zona para el baño, la más arriesgada para practicar el salto al agua, dada su profundidad. Era un espacio muy visitado cuando yo era joven. Era incluso un reducto de libertad ¿Quién no oyó alguna vez aquello de ir a darse un baño desnudo a los cañitos?.
Aunque aún hoy algunos se acercan, no ayuda, sin embargo, el entorno por no estar bien acondicionado. Esto es sin duda debido a las obras de construcción del colector general de la ciudad. Obras llevadas a cabo por Aqualia, con el patrocinio del Ayuntamiento, y que se están realizando desde hace ya varios meses.
La fuente (Caño del Obispo, de aguas muy sosas), antaño frecuentada, como criticaba en un artículo anterior está bastante deteriorada y rodeada de malas hierbas.
Pero a mí, personalmente, lo que más me inquieta es el nuevo acceso desde la alameda de “Las Barcas” a “Los Cañitos”. Es cierto que se ha adecentado (falta le hacia) y que ahora este acceso está asfaltado en cemento; pero es un camino demasiado angosto. No sé si se habrán percatado de lo peligroso que resulta pasar en coche por allí. Reconozco que el consistorio puede alegar que está aún en obras, pero si así fuera, ¿no debería prohibir los accesos?
Además, a juzgar por lo que duran las obras en Miróbriga, puede que nos eternicemos antes de que éstas se den por concluidas. Quizás es yo sea algo miedosa, pero reza para no encontrarte con alguien, según subes por ese caminito, porque de ser así podrías acabar dándote un buen chapuzón. Y ya no digo si el coche es conducido por un novel, de esos que creen que se puede hacer un rally por cualquier parte del pueblo… Entonces ya ni rezando te libras del remojón.
¿No se podría poner ahí un quitamiedos o una serie de pivotes de piedra para mayor seguridad?
Estos días en que el calor aprieta y en que el río está tan frecuentado, los conductores incívicos (ésos que no piensan en los demás y que anteponen su aparcamiento a la seguridad de otros) han tomado como lugar de estacionamiento toda esa zona que va desde la alameda hasta la Toma de Aguas próxima y el, ya de por sí, estrecho tramo, al verse ocupado, se hace todavía más difícil. Un coche ha de retroceder para que el otro avance. Lo dicho: toda esta zona está hecha un desastre y deberían pasarse por allí nuestras autoridades, en especial las que tienen competencias en materia de tráfico, para evaluar los riesgos que muestro.

miércoles, 18 de agosto de 2010

¡MARQUESINAS POR FIN!






El 28 de octubre de 2009 publiqué una entrada en este blog con el titulo “Insuficiente servicio”. Me quejaba en dicho artículo de que nadie se había preocupado de poner unas marquesinas en los puntos de recogida del autobús que hace el trayecto hasta el Centro de Salud. Me quejaba de que, cuando llovía, los usuarios de este servicio no tenían ni donde cobijarse. Lamentaba también que no hubiese ni un solo panel informando del horario de dicho servicio.
Parece ser que ésta y otras quejas no han caído en saco roto y este último mes hemos podido ver con satisfacción cómo se iniciaban las obras para arreglar este, a mi modo de ver, desaguisado.
Y como siempre dije, no es sólo la crítica la que me mueve, sino además el bien de la ciudad. Todo lo que en Ciudad Rodrigo se haga bien contará con mi apoyo; y esto se ha hecho bien (tarde, pero bien); por lo cual he querido que hoy mi entrada tocase este tema. Y no me duelen prendas en reconocer los avances que logremos.
Permitidme sólo que discrepe en el modelo de marquesina escogido por nuestras autoridades. Sin duda en su elección ha primado más lo estético que lo práctico.
La Primera marquesina en estar acabada es la del propio Centro de Salud. Las fotos nos muestran cómo ha quedado de bien. Lo único que resaltaría es la escasez de acomodos (apenas podrá sentarse una persona). Creo que, en vez de elegir un modelo en el que primase la comodidad, se ha optado por el diseño… Al menos los usuarios estarán protegidos de la lluvia; no tanto así del aire, pues los cristales apenas cierran el habitáculo.
Espero que ahora se complete la tarea con un adecuado panel informativo en el que consten los horarios (al menos aproximados).
¡Miedo me da que cualquier desaprensivo acabe pintando o destrozando lo que tanto ha costado conseguir!

jueves, 12 de agosto de 2010

FUENTES






Hace ya muchos años, tantos que quizás sólo algunos lectores recordarán, en Miróbriga era costumbre ir a buscar el agua a los caños o a las fuentes. Entonces las redes de depuración y abastecimiento de agua apenas existían y cada cual en su barrio se las apañaba como buenamente podía para proveerse de agua, acarreándola desde cualquiera de las numerosas fuentes que por aquí había.
Hoy en día, cuando el abrir el grifo es tan fácil, la gente ya no tiene que cargar con sus cántaras desde dichas fuentes. No son pocas las fuentes que hoy en día están fuera de uso o han desaparecido por diferentes motivos: el caño de las Tripas, un caño de agua contaminada por las filtraciones urbanas; la fuente de los Cañitos, antaño muy frecuentada; la fuente de San Giraldo, hoy desaparecida por la construcción de la autovía… Aún sigue quedando en algunos la costumbre de ir a buscar agua a las pocas fuentes potables que se encuentran en los alrededores de la ciudad, fundamentalmente a la pedanía de Pedrotoro, cuya calidad de agua procedente de manantial es reconocida por muchos que se desplazan hasta allí, provistos de garrafas, a por el liquido elemento.
Las fuentes han quedado prácticamente de ornamento, porque en ninguna de ellas está colocado el cartel de “Agua potable” que garantizaría más a extraños que a propios un consumo seguro. Más de una vez en mis paseos un grupo de jóvenes me ha preguntado si de alguna de las del casco amurallado se puede beber, y yo pues… no he sabido contestarles porque, aunque antiguamente sí eran potables caños como el de la Plaza del Conde, hoy ya no estoy tan segura.
Por otra parte, la conservación de estas fuentes deja bastante que desear (sin dejar de reconocer que no hace mucho se limpió y se pintó la acogedora Plaza del Buen alcalde con su fuente.
Nos queda la ya emblemática fuente del Árbol Gordo, que siempre fue potable pues el agua provenía del manantial de la Ciñuela. Desconozco ahora su origen así como su salubridad. El entorno de ésta está descuidado y sucio y, de ahí que muy pocos se sientan seducidos por la necesidad de beber de ella. Nuevamente el cartel con la advertencia de potabilidad brilla por su ausencia. Luego están las ornamentales, en la Glorieta, en la Florida o en los Tilos, las tres con el agua bastante sucia.
En la fuente de San Cristóbal tampoco se advierte de si es o no potable. Algunas más hay, como el simbólico Caño del Moro, que da nombre a todo un barrio, y alguna otra repartida por los diferentes barrios, que sin duda se me olvida.
Después de este recorrido le rogaría al Consistorio que las visitase, las adecentase y remarcase con una sencillo cartel si pueden ser o no utilizadas. Sin duda tanto los turistas como los farinatos se lo agradecerán.

jueves, 5 de agosto de 2010

COMANDO OPUPA





Después de las dos últimas entradas en las que los ánimos de algunos se han visto alterados, sobre todo en el caso de la salvaje agresión al Verraco y por la nefasta colocación de las banderas (tema que, según parece, a nuestro consistorio le da absolutamente igual, pues no han movido ni una sola de las enseñas mal colocadas), he decidido rebajar el tono de nuestro Blog y me he propuesto animar el veranito, dándole un tono simpático y divertido a la entrada de hoy.
Para introduciros en el tema he de referirme a un post publicado aquí, en la Brecha, el pasado 6 de mayo, con título “LA CHURRERÍA DE LA COLADA… UN CHURRO”. En aquel post os refería y mostraba el lamentable estado en el que se encuentra el edificio citado. Solicitaba también que alguien se hiciese cargo de su demolición; y advertía del peligro que, tanto para viandantes como vehículos, suponían esas ruinas, por no mencionar ya el penoso impacto estético que suponía tener semejante piltrafa a pocos metros de la Plaza Mayor.
Hace apenas unas semanas leyendo el periódico local La Voz de Miróbriga, me enteré de que alguien con gran sentido del humor, al tiempo que con un gran sentido de responsabilidad social, había reivindicado la acción de delimitar el edificio de la churrería con cinta de peligro (como la que usan habitualmente las autoridades para impedir el paso a ciertas zonas), fijando además un cartel en el que se identifican como “Comando OPUPA”, prometiendo que seguirían realizando acciones de este tipo.
Dado que la idea me pareció curiosa y original, a la par que muy conveniente, he decidido darles desde aquí mi apoyo.
Habitualmente utilizo este altavoz en la red para dirigirme a las autoridades, advirtiéndoles de que en nuestra ciudad existen muchos inmuebles abandonados o el mal estado (calle Toro, Rúa del Sol…), algunos de ellos con gran riesgo para la integridad física de los viandantes (véase “INMUEBLES ABANDONADOS”, de febrero de 2010 o “AL LADITO DE LA CATEDRAL” I y II, de octubre de 2009). Pero pasa el tiempo y nadie toma medidas, las lluvias y el transcurso de los días van deteriorándolos y el riesgo de derrumbe o desplome de estos edificios aumenta significativamente y a nadie parece importarle. Nuevamente el conservadurismo de unos y el conformismo de otros, gobiernan esta plaza.
Nadie se avergüenza, y la vida sigue igual… Por eso, el que un grupo o una persona llamen la atención sobre algo que está mal me agrada. Me alegra pensar que no soy un bicho raro, que no soy la única que lo veo, la única que intento resaltar lo que afea o perjudica a mi ciudad. Por eso, amigos del Comando, ¡ánimo y a luchar!

viernes, 30 de julio de 2010

¡QUÉ IGNORANCIA!





La Vexilología es la disciplina que estudia las banderas (considerando el concepto en su más amplio sentido) bajo todos sus aspectos: las banderas en sí, sus significados y su utilización). Adjunto esta definición como ayuda para nuestros doctos ediles, pues tras dar una vuelta por la ciudad se nota que no progresan adecuadamente en esta asignatura.
Nuestro Ayuntamiento ha llenado la ciudad de banderas con motivo del Bicentenario del sitio de Ciudad Rodrigo. Pero por no documentarse adecuadamente han conseguido que, lo que debería ser una celebración, se quede en una simple verbena. Todas las banderas que han izado, están mal colocadas, llevando a la confusión a mirobrigenses y a visitantes.
Sólo con entrar en Internet o abrir una enciclopedia, podemos saber la posición de los colores de las enseñas, y su errónea disposición puede provocar que en vez de a un país determinado estemos honrando a otro, sin saberlo. Al final estamos desorientando a todos (propios y extraños) y ya no sabremos, por ejemplo, si en su momento luchamos contra los franceses o, por el contrario fue contra los holandeses (a estos les ganamos… pero fue en el Mundial):
La bandera de la República Francesa consta de tres franjas verticales de igual tamaño, de color azul y rojo en los extremos y blanco en el medio. Pues bien, las banderas “francesas” que ha colgado nuestro ayuntamiento tienen las franjas horizontales y no verticales; y además aparece cambiado el orden de los colores, de manera que la bandera que ahora luce en nuestras calles no es la enseña gala sino la de Holanda. Si en vez de llevar el rojo en la parte superior (como la bandera de los Orange), colocáramos el azul, se trataría de la bandera de Serbia o Montenegro, al tener este país los mismos colores que la enseña francesa.
¿Y qué me decís de la de Portugal, nuestros vecinos, literalmente colgada al revés? Según su carta magna, la bandera de Portugal se compone de un rectángulo dividido verticalmente entre el color verde, pegado al mástil, y el rojo. Pues ya veis que aquí nos hemos inventado una nueva bandera.
En el caso de la nuestra, la española, no hay confusión posible, ya que esos colores no los comparte con ninguna otra.
Con la del Reino Unido ya es otro cantar: no la confunde la gente pero en su constitución se advierte que la franja diagonal blanca más ancha ha de estar hacía arriba, aquí nos pasamos el protocolo por nuestro Arco de Triunfo (ya veremos qué dicen de semejantes banderines los ingleses que nos visiten).
Señores concejales: no se puede y no se debe improvisar, porque quedamos a la altura de un niño de la E.S.O. No es obligatorio tener conocimientos de todo, pero sí intentar asesorarse y hacer las cosas bien, que es el nombre de Ciudad Rodrigo el que arrastran con estas meteduras de pata. Les recomiendo que cambien las enseñas cuanto antes si no quieren ser el titular de algún noticiero.

viernes, 23 de julio de 2010

¡SALVAJES!






Soy todo lo dura que puedo ser ante tamaña agresión a nuestro patrimonio y a nuestra ciudad. Desde estas mismas páginas en multitud de ocasiones me he referido a éstos que se dedican a garabatear y a ensuciar nuestras paredes y edificios. Les he reprochado muchas veces que manchasen los lienzos de la muralla, destrozando sin piedad lo que nos pertenece a todos. Pero ahora se han superado, la agresión al Verraco ha sido la gota que ha colmado el vaso. Espero que las fuerzas de seguridad, esas que escasean en sus rondas y a las que apenas vemos paseando por las calles, den con los responsables de este desaguisado. ¡Que somos un pueblo pequeño y todos nos conocemos! ¡Que estos adolescentes (que sin duda son quienes han realizado esta felonía –no hay más que ver los mensajes que nos han dejado en la muralla para saber que la media de edad no puede ser muy elevada–) suelen jactarse de sus hazañas!
Siempre he estado por la reeducación de menores, pues comprendía que una travesura o un error puntual lo podemos cometer cualquiera. Permitirme ahora que exprese mi rabia, deseando que la justicia sea lo más dura posible con estos “artistas del spray”.
Estas afrentas no hay multa que las cubra y por ello merecen un castigo ejemplar: no hablo de centro de menores, simplemente de quedarlos en evidencia, haciéndoles limpiar sus gracias (trabajando para la comunidad, la misma a la que han fastidiado, ya que la limpieza del Verraco nos va a costar a todos mucho dinero).
Es una pena que estos adolescentes no sepan valorar lo que tienen en su ciudad. Supongo que de estar mejor instruidos en la riqueza patrimonial y artística de nuestro pueblo lo respetarían un poco más.
Todos tenemos la culpa de estar creando una sociedad hedonista, egoísta y poco concienciada, con niños educados en nuevas tecnologías y con grandes nociones de derechos (conscientes de su nula responsabilidad penal), con jóvenes que, conociendo la escasa presencia policial, aprovechan para destrozar lo que tanto dinero y esfuerzo nos cuesta a los demás. Sé que no se puede generalizar pero irresponsables y salvajes, sin duda, los hay… Y aquí está la muestra.
No pararon en la estatua wetona, también el Palacio de los Águila fue blanco de las agresivas pinturas. No puedo mostraros su firma en este punto porque los responsables del Palacio lo limpiaron con gran diligencia y hoy apenas se nota nada. No ha ocurrido así con las pintadas de la muralla: ésas aún se pueden ver; y mucho me temo que sus mensajes permanecerán ahí durante mucho tiempo, al igual que anteriores muestras. Espero que, cuando estos vándalos vean la repercusión que han tenido sus últimas gestas, reflexionen y acciones de este tipo no se vuelvan a repetir.