POR QUÉ ESTE BLOG


Este blog nace como consecuencia de la observación repetitiva de las deficiencias de nuestra bella ciudad.

Caminando diariamente por sus calles y sus espacios, se palpa una Miróbriga diferente a la ciudad que nos quieren vender: nos ofrecen historia, arte, belleza… y normalmente nos encontramos con una ciudad descuidada, una urbe a la que le fallan muchos de sus escaparates. Una villa que se hunde entre el abandono y la dejadez. Un pueblo que obliga a sus jóvenes a estudiar lejos de sus murallas, a emigrar porque aquí no encuentran una mínima posibilidad de supervivencia.

Sin embargo, y aunque pueda parecerlo, no es sólo crítica lo que pretendo.

Busco, como su nombre indica y aprovechando el Bicentenario, derribar ese muro que ante sus ojos tienen muchos vecinos y nuestros gobernantes.

A través de este espacio, pretendo abrir una brecha en este conservadurismo que nos gobierna, así como remover conciencias conformistas. Invito a todos aquellos con las mismas inquietudes que yo a que denuncien desde aquí aquello que les parezca injusto, indebido, antiestético, peligroso… Intentemos frenar el deterioro de la ciudad, especialmente cuando éste ese deba a la desidia de nuestros políticos. Espero que mi voz se deje oír y os pido que las vuestras me acompañen.



viernes, 30 de julio de 2010

¡QUÉ IGNORANCIA!





La Vexilología es la disciplina que estudia las banderas (considerando el concepto en su más amplio sentido) bajo todos sus aspectos: las banderas en sí, sus significados y su utilización). Adjunto esta definición como ayuda para nuestros doctos ediles, pues tras dar una vuelta por la ciudad se nota que no progresan adecuadamente en esta asignatura.
Nuestro Ayuntamiento ha llenado la ciudad de banderas con motivo del Bicentenario del sitio de Ciudad Rodrigo. Pero por no documentarse adecuadamente han conseguido que, lo que debería ser una celebración, se quede en una simple verbena. Todas las banderas que han izado, están mal colocadas, llevando a la confusión a mirobrigenses y a visitantes.
Sólo con entrar en Internet o abrir una enciclopedia, podemos saber la posición de los colores de las enseñas, y su errónea disposición puede provocar que en vez de a un país determinado estemos honrando a otro, sin saberlo. Al final estamos desorientando a todos (propios y extraños) y ya no sabremos, por ejemplo, si en su momento luchamos contra los franceses o, por el contrario fue contra los holandeses (a estos les ganamos… pero fue en el Mundial):
La bandera de la República Francesa consta de tres franjas verticales de igual tamaño, de color azul y rojo en los extremos y blanco en el medio. Pues bien, las banderas “francesas” que ha colgado nuestro ayuntamiento tienen las franjas horizontales y no verticales; y además aparece cambiado el orden de los colores, de manera que la bandera que ahora luce en nuestras calles no es la enseña gala sino la de Holanda. Si en vez de llevar el rojo en la parte superior (como la bandera de los Orange), colocáramos el azul, se trataría de la bandera de Serbia o Montenegro, al tener este país los mismos colores que la enseña francesa.
¿Y qué me decís de la de Portugal, nuestros vecinos, literalmente colgada al revés? Según su carta magna, la bandera de Portugal se compone de un rectángulo dividido verticalmente entre el color verde, pegado al mástil, y el rojo. Pues ya veis que aquí nos hemos inventado una nueva bandera.
En el caso de la nuestra, la española, no hay confusión posible, ya que esos colores no los comparte con ninguna otra.
Con la del Reino Unido ya es otro cantar: no la confunde la gente pero en su constitución se advierte que la franja diagonal blanca más ancha ha de estar hacía arriba, aquí nos pasamos el protocolo por nuestro Arco de Triunfo (ya veremos qué dicen de semejantes banderines los ingleses que nos visiten).
Señores concejales: no se puede y no se debe improvisar, porque quedamos a la altura de un niño de la E.S.O. No es obligatorio tener conocimientos de todo, pero sí intentar asesorarse y hacer las cosas bien, que es el nombre de Ciudad Rodrigo el que arrastran con estas meteduras de pata. Les recomiendo que cambien las enseñas cuanto antes si no quieren ser el titular de algún noticiero.

viernes, 23 de julio de 2010

¡SALVAJES!






Soy todo lo dura que puedo ser ante tamaña agresión a nuestro patrimonio y a nuestra ciudad. Desde estas mismas páginas en multitud de ocasiones me he referido a éstos que se dedican a garabatear y a ensuciar nuestras paredes y edificios. Les he reprochado muchas veces que manchasen los lienzos de la muralla, destrozando sin piedad lo que nos pertenece a todos. Pero ahora se han superado, la agresión al Verraco ha sido la gota que ha colmado el vaso. Espero que las fuerzas de seguridad, esas que escasean en sus rondas y a las que apenas vemos paseando por las calles, den con los responsables de este desaguisado. ¡Que somos un pueblo pequeño y todos nos conocemos! ¡Que estos adolescentes (que sin duda son quienes han realizado esta felonía –no hay más que ver los mensajes que nos han dejado en la muralla para saber que la media de edad no puede ser muy elevada–) suelen jactarse de sus hazañas!
Siempre he estado por la reeducación de menores, pues comprendía que una travesura o un error puntual lo podemos cometer cualquiera. Permitirme ahora que exprese mi rabia, deseando que la justicia sea lo más dura posible con estos “artistas del spray”.
Estas afrentas no hay multa que las cubra y por ello merecen un castigo ejemplar: no hablo de centro de menores, simplemente de quedarlos en evidencia, haciéndoles limpiar sus gracias (trabajando para la comunidad, la misma a la que han fastidiado, ya que la limpieza del Verraco nos va a costar a todos mucho dinero).
Es una pena que estos adolescentes no sepan valorar lo que tienen en su ciudad. Supongo que de estar mejor instruidos en la riqueza patrimonial y artística de nuestro pueblo lo respetarían un poco más.
Todos tenemos la culpa de estar creando una sociedad hedonista, egoísta y poco concienciada, con niños educados en nuevas tecnologías y con grandes nociones de derechos (conscientes de su nula responsabilidad penal), con jóvenes que, conociendo la escasa presencia policial, aprovechan para destrozar lo que tanto dinero y esfuerzo nos cuesta a los demás. Sé que no se puede generalizar pero irresponsables y salvajes, sin duda, los hay… Y aquí está la muestra.
No pararon en la estatua wetona, también el Palacio de los Águila fue blanco de las agresivas pinturas. No puedo mostraros su firma en este punto porque los responsables del Palacio lo limpiaron con gran diligencia y hoy apenas se nota nada. No ha ocurrido así con las pintadas de la muralla: ésas aún se pueden ver; y mucho me temo que sus mensajes permanecerán ahí durante mucho tiempo, al igual que anteriores muestras. Espero que, cuando estos vándalos vean la repercusión que han tenido sus últimas gestas, reflexionen y acciones de este tipo no se vuelvan a repetir.

lunes, 19 de julio de 2010

¡ QUÉ VERGÜENZA¡






Desde este mismo blog, en más de una ocasión, hemos mostrado la malísima situación en la que se encuentra el antiguo centro de salud. Lo mires por donde lo mires encuentras deficiencias. Si lo contemplamos desde la avenida Agustín de Foxá, vemos que los hierbajos y la maleza han invadido prácticamente ya la mitad de la acera. Y qué decir del estado de su parte trasera… Hace apenas unos meses os mostré cómo en la pared que daba a la entrada por Urgencias aún cuelga, cual espectro, el cartel que antes nos guiaba el paso.
Os enseñé cómo los globos luminosos, situados a cada lado de la entrada al aparcamiento de esta zona de Urgencias, llevaban destrozados y con los cables asomando semanas. Esto no ha variado y a nadie parece importarle la suciedad e incluso el riego para los peatones con esos globos colgando. Está visto que del aspecto estético cada vez se inhiben más nuestros ediles.
Estos días, que por las celebraciones de “La Roja” ese céntrico y álgido punto del Árbol Gordo ha estado más concurrido si cabe, hemos podido comprobar que a las deficiencias anteriores (y ya resaltadas) se han unido las imágenes grotescas que os muestro.
Una serie de obras relacionadas con la mejora del suministro eléctrico han llevado a la instalación de un transformador de luz, pero como consecuencia de esas obras, la acera y la verja que quedan junto a las mismas han desaparecido, dejando en su lugar unas cuantas vallas amarillas de esas que a nuestro ayuntamiento tanto gustan; de ésas que en Semana Santa se ponen pintadas de morado; de ésas que, de forma tan antiestética, “adornan” nuestra Plaza Mayor tratando de impedir a los conductores el paso. Pues bien, ésas vallas han tomado (esperemos que sólo provisionalmente) la zona y ahí llevan ya unas cuantas semanas. Ahora aparecen caídas, tumbadas por el viento y la dejadez de nuestras autoridades. Acompañando a estos mamotretos, se aloja la suciedad que habitualmente invade esa zona, fruto de la presencia continua de adolescente que, cortos de dinero, han encontrado en este espacio su lugar de reunión.
Nuevamente un feo, un antiestético espacio en Miróbriga. Me da igual de quién sea competencia, quién ha de arreglarlo. Eso está mal y, con sólo un mínimo esfuerzo, se podría subsanar. ¿Por qué no lo hacemos? ¿Acaso nuestros políticos no salen de sus despachos y no ven lo que los demás vemos? Su trabajo, por el que les pagamos una buena asignación, es procurar lo mejor para el pueblo y sus habitantes; no sólo figurar en desfiles, fiestas y convenciones. Vergüenza les tendría que dar a los beneficiarios de tan suculentas remuneraciones pasar por sitios como éste y no hacer nada.

miércoles, 14 de julio de 2010

LA FLORIDA






Como os comenté en el último artículo de “La Brecha”, la entrada de hoy se va a referir al otro parque más emblemático de Miróbriga.
La Florida es algo más grande que la Glorieta y sin duda más profusamente poblado de vegetación, aunque mantiene una pequeña zona destinada a los juegos de los más pequeños, zona que, con los años, ha ido cambiado de un lugar a otro del citado parque. En al actualidad el tamaño de esta zona de juegos es ridículo, pues apenas hay un columpio y un caballito de metal al lado. Ahora se encuentra en la parte inferior del parque, lindando con la calle Venerable Centenares.
El estado de la Florida es actualmente lamentable. Debido a la profusión de árboles, las cigüeñas han encontrado aquí su principal zona de anidamiento, y los excrementos que éstas generan tienen los bancos inutilizados. Como va ser difícil que las cigüeñas aprendan a manejar el aseo, sugiero al edil correspondiente que haga limpiar esta zona pues es de vergüenza, como atestiguan las fotografías.
Grupos de adolescentes pueblan los jardincillos buscando cierto aislamiento y también el frescor tan necesario en estos tórridos días de verano. Gran cantidad de personas de avanzada edad se acomodan por este mismo motivo en los escasos bancos que no están llenos de excrementos o sucios.
Qué decir de la fuente, antaño poblada de pececillos de colores y hoy repleta de suciedad y lodo y con el agua de un color verde que asusta. No sabemos, como en muchas otras fuentes de nuestra ciudad, si su agua es potable o no, pero eso será otro artículo. El caso es que mantenerla en esta situación es penoso.
Pero como no todo van a ser criticas en La Brecha, he de reconocer que la colocación reciente de aparatos destinados a la gimnasia, junto a la parte trasera del Parque de Bomberos –donde siempre estuvieron los juegos infantiles–, me parece muy acertada. Se nota que no hace mucho fueron inaugurados pues aún los gamberros de costumbre no han dejado su firma. Aunque de momento, por lo que yo he podido observar, en todo el tiempo que permanecí en el parque nadie hizo uso de ellos y eso que, como he dicho anteriormente, había bastantes personas disfrutando del fresquito que la vegetación proporcionaba.
Si se acondicionara mejor y se limpiaran los desperfectos que las aves causan; si se limpiase también la fuente y se arreglasen un poco las instalaciones, por poco dinero tendríamos una zona preciosa, prácticamente en el centro de la ciudad, de la que disfrutar.

martes, 6 de julio de 2010

LA GLORIETA






Hace apenas unos días en los comentarios de este Blog, algún lector me recomendaba pasarme por los parques “La Glorieta” y “La Florida” y, como siempre he dicho que me gustaría que esta página fuese un altavoz para todos, decidí hacerme eco de sus propuestas y, cámara en ristre, me dirigí a ambos lugares.
Hoy voy a centrar el artículo en el primero de estos parques: La Glorieta de Alfonso XIII, donde muchas generaciones de niños hemos jugado.
Lo primero, resaltar el suelo. Un suelo de arena en un parque, además de antihigiénico, es desagradable, sobre todo en tiempo de verano que solemos llevar los pies descubiertos. Creo que es de los pocos parques que aún te puedes encontrar que tenga todo el espacio dedicado a juegos cubierto de tierra. Hoy en día, en todos los parques, la mayor parte del espacio donde se colocan los columpios y toboganes está revestida de algo similar a la goma. Corcho sintético o caucho, con lo cual la seguridad de los niños aumenta, evitándose dolorosos golpes, heridas e incluso infecciones. Pero aquí permanece la antigua arena y entre ella a veces sobresalen los anclajes sobre hormigón de algunos de los columpios, con el consecuente riesgo de caídas.
Los columpios, como apuntaba el comentario del mencionado lector, son sin duda de los años 80, al menos la mayoría. De ahí que la pintura esté, ya desde hace años, despostillada y el metal en gran parte oxidado. Casi todos ellos carecen de los cinturones recomendados para los más pequeños.
La pista de patinaje es de todo menos lisa. La pintura e incluso el cemento original están levantados.
Y qué decir de los bancos, de los que hay una gran variedad: desde los antiguos de madera, pintada de verde hasta los más modernos, de piedra, están todos ellos bastante sucios y descuidados como para podernos sentar en ellos. Y tampoco ayudan los graffiteros, que, como en otras zonas de la ciudad, han dejado en ellos su impronta.
Y qué profusión de hierbajos detrás de la pista… Algunos diría yo que son ortigas. ¡Pobrecito el nene que en medio de sus juegos pretenda llevarle un ramo a la mamá!
Los jardines están sucios con cantidad de envases, cartones y restos de la merienda de los peques. A los setos que delimitan el parque habría que darles un buen repaso, pues en algunos lugares abundan las calvas…
Como se puede ver, para ser el centro neurálgico de los juegos infantiles de este pueblo, no está este espacio de ocio en sus mejores condiciones. Y desde aquí, como siempre, acompañando la protesta de las correspondientes pruebas (las imágenes que nos enseñan sin retoques la realidad de los espacios visitados), espero haber servido de ayuda a aquellos que demandaban una mayor atención en este céntrico lugar de esparcimiento.

miércoles, 30 de junio de 2010

LO QUE LA ROJA HA UNIDO, NO LO SEPARE…






A veces la utilización excesiva y exclusiva de la bandera de España, me ha asustado. En nuestro país no se da el patriotismo exagerado de los Estados Unidos donde, en muchas casas, preferentemente en zonas residenciales ondean las barras y estrellas.
En nuestro país y a causa de nuestra historia reciente, la mayoría de las veces se usaba para dividir: una parte de España se la apropió y la otra parte no la sentía suya.
Por eso, estos últimos días nuestros barrios se han agarrado a nuestra enseña y ahora nos las encontramos en sus distintas formas (desde la constitucional con su escudo reglamentario, hasta la del toro, que a mi me gustan más, quizás porque le restan oficialidad), colgando de balcones, ventanas y hasta de las antenas de todo tipo de vehículos. No hay niño, joven e incluso persona de edad, que no se haya comprado una camiseta, un sombrero, una mochila o cualquier otro adorno que, aprovechando la coyuntura, se vende en los bazares. Esta gente que hace algún tiempo, ni de loca se hubiese dejado ver con una bandera por la calle (gente de todos los colores y con distintas opiniones políticas), se siente unida por los componentes de la selección nacional.
No me gusta el fútbol, normalmente por la violencia que genera. Hasta ahora no sabía lo que era un “fuera de juego” o un “corner”… Ni siquiera sé si lo escribo bien. Pero este mismo deporte está consiguiendo devolver a un país la esperanza, la alegría y hasta el hermanamiento, tan necesario en estos tiempos. Y es verdad que, aunque en este pueblo no se mueve nadie ni por mejoras, ni en demanda de derechos (si acaso nos movilizamos ante los cambios en Carnaval), estos días, sin embargo, la gente ha salido y está alegre. Durante unas horas se olvida de la crisis, de los problemas y se ríe y disfruta al compás de las jugadas de la Roja. Hasta el nombre con el que coloquialmente se ha denominado a nuestra selección ha levantado ampollas en sectores ultrarradicales, queriéndole buscar un sentimiento ideológico que no tiene.
Por ello, y sin que sirva de precedente, me reitero en lo de que “lo que la Roja ha unido, no lo separen los políticos”. ¡Ánimo y a Ganar!

sábado, 26 de junio de 2010

¿A ESTO LE LLAMAN JARDINES?






Otro día de paseo y otro día de críticas. No es sólo diferencia de criterios o de gustos con el Ayuntamiento. Es algo más. Es, como otras veces he dicho, sentido común. Hay cosas que están mal y que podían estar mejor y, por ello no pienso cansarme de repetirlo: no podemos ni debemos consentir que en una ciudad como la nuestra continúen así.
A veces nos han hecho caso, respondiendo a nuestras demandas y, por ello, nos hemos alegrado. Otras no: a pesar de la insistencia, nadie ha movido un dedo para subsanar errores que, con poco dinero y algunas ganas más, se hubiesen podido arreglar (véase el caso de los cristales del Ayuntamiento). Hoy voy a centrarme en un punto de la renovada Plaza de Herrasti, a la que no pongo un pero, pues está limpia y arreglada, salvo por ese tramito del que voy a hablar. El supuesto jardín que se construyó a ambos lados de la rampa de acceso a la muralla, en la misma Brecha cuyo bicentenario ahora conmemoramos. Y es de lamentar que, siendo uno de los escenarios principales en esta celebración, tenga ese aspecto tan deplorable.
Al principio se diseñó el mencionado jardín para estar cubierto de hiedra, pero apenas hay algún pequeño tramo donde esta planta ornamental esté presente; lo demás está cubierto de malas hierbas, cardos, matojos… Como se puede apreciar en las fotos, la estampa es penosa.
¿Acaso no hay plantilla de jardineros en este Ayuntamiento? Y, si carecemos de profesionales del sector ¿por qué no se ha contratado a una empresa especialista en floristería o jardinería de las que hay en nuestra localidad y que pagan sus impuestos en nuestro consistorio, para que en esa zona se plante algún tipo de planta resistente al clima de nuestra tierra y, en particular, a esa zona especialmente fría de nuestra ciudad?
Ahí no podemos llevar a nuestros visitantes ni a las autoridades que asistan a los actos conmemorativos. Eso es un autentico albañal: estropea la zona, desluce y afea considerablemente el conjunto. Si no hay dinero para arquitectura paisajística, al menos sieguen la hierba y disimulen ese desastre porque, de verdad, da pena.

domingo, 20 de junio de 2010

PLAZA DEL BUEN ALCALDE






La Plaza de Béjar, o Plaza del Buen Alcalde (llamada así por la dedicación que el pueblo quiso hacer a aquél que fue su alcalde, don Manuel Sánchez Arjona, en el año 1929. También es conocida familiarmente como “la plazuela” o “Plaza del mercado de los martes”, pues allí viene celebrándose desde 1475 el mercado franco que los Reyes Católicos le concedieron a la ciudad. Como se puede ver, es una de los lugares más concurridos, tanto por historia y tradición, como por el hecho de que, después de nuestra Plaza Mayor, sea aquí donde se celebren multitud de eventos en todas las épocas del año: desde las casetas del Carnaval, acompañadas de los puestos de venta tradicionales de estas fiestas, hasta el escenario de conciertos, ferias, muestras, pregones o juegos para los niños, en el marco de la Feria de Teatro. Por ser un enclave principal, su imagen ha de estar especialmente cuidada. Es cierto que hace poco tiempo fue pintada, con lo que se le devolvió parte del esplendor que se merece; pero también es verdad que últimamente se está dejando descuidar. Voy a mostraros los evidentes descuidos que dañan la imagen que esta zona debería mostrar a propios y extraños.
No sé a criterio de quién se han dejado los árboles sin cuidar, porque la abundancia de ramas en sus troncos, desde la misma base, no es precisamente estética. Quizás debieran pasar los jardineros a darse una vuelta por este céntrico espacio, pues esa profusión de ramaje en los tallos afea el conjunto.
Por cierto, de los árboles tienden aún, como fantasmas, los banderines usados en alguno de los últimos eventos (banderas de fiesta que una vez pasadas éstas no hacen sino dar sensación de abandono). Me pregunto por qué de la misma forma que alguien coloca los banderines, no se descuelgan éstos nada más acabar la celebración. Podéis ver en las fotos cómo los restos de esas fiestas aún cuelgan por allí.
La acción de los vándalos que otras veces he puesto en evidencia desde este blog, también se ha dejado notar aquí: los jarrones que se colocaron en los pedestales, intercalados entre los plátanos, están casi todos destrozados, rotos o sencillamente ya no existen.
La fuente, a pesar de estar también recién pintada, no luce sus mejores encantos ya que el agua que por ella debería fluir brilla por su ausencia; prácticamente está seca. Sus caños están cerrados y la poca agua que tiene está estancada y, por ello, sucia, repleta de envases y otros desperdicios. Es una verdadera pena que los turistas vean esa suciedad que tampoco costaría tanto limpiar. En fin un repaso como os digo de lo que yo encuentro que está mal y que sinceramente pienso que con poco o ningún dinero se podría arreglar.

viernes, 11 de junio de 2010

¡A CUBIERTO: YA ESTÁN AQUÍ LAS GOLONDRINAS!






Ciudad Rodrigo está sucia, sus calles se encuentran llenas de residuos de aves. Es verdad que no todas las calles, pero, en el casco urbano, rara es la acera que no está repleta de excrementos. Es cierto que aquí disfrutamos de un aire limpio –envidia de los que viven en grandes ciudades, en las que la convivencia con la contaminación es diaria– pero este aire sano, que es nuestra seña de identidad, tiene algunas contrapartidas: hace que la colonia de aves aumente. Cada vez hay más pájaros sobrevolando nuestras cabezas.
Ya me he quejado en otras ocasiones de la masiva afluencia de palomas, definidas por algunos como “ratas con alas”, dada la cantidad de enfermedades que pueden llegar a transmitir. Por no aludir a los desperfectos que están ocasionando en buena parte de nuestro patrimonio artístico y nuestro mobiliario urbano.
Mención aparte merecen las cigüeñas que hace años estuvieron en peligro de extinción, pero que dudo mucho de que hoy lo sigan estando: raro es el árbol o campanario que no soporte uno de sus pesados nidos. Nidos que a veces resultan peligrosos para los viandantes. No hay más que pasar junto a la Iglesia de San Pedro y fijarse en cómo el suelo está lleno de trozos de ramas que caen continuamente del nido construido sobre la espadaña.
Pero hoy quería referirme a las golondrinas y en concreto a la colonia que puebla el alero de la casa del Primer Marqués de Cerralbo, más conocida por todos como Casa de Abarca. Toda la vida hemos sabido que, por la cuenta que nos tiene, no debíamos pasar por esa acera; de lo contrario no te librabas de acabar manchado por alguno de los pajarillos que allí habitan. Pero ahora mismo la situación es insostenible, las deyecciones se acumulan en el suelo a lo largo de toda la fachada de este edificio. Asimismo, la entrada a los establecimientos del bajo de esta casa es una verdadera odisea. La porquería se mantiene sin que los servicios municipales la limpien, ni tampoco los propietarios del inmueble. Es deplorable que en nuestra Plaza Mayor el suelo esté tan sucio (en las fotos podréis ver que no exagero nada). Por favor, hagan algo porque el olor y el mal aspecto no muestran nuestra mejor carta de presentación.

viernes, 4 de junio de 2010

UN RINCÓN EN LA MURALLA






Como, sin duda, ya sabréis por mis anteriores entradas, diariamente paseo por nuestra ciudad, recorriendo sus calles y parques y transitando muy a menudo por la muralla (lugar éste muy tranquilo, sin coches, y en el que se puede dejar correr a los niños sin peligro). Así que hay pocos lugares de nuestra ronda que no conozca, no observe. Y entre los que más me gustan está un rincón, a la altura de la casa del que fuera alcalde de Ciudad Rodrigo, Manuel Delgado Sánchez-Arjona. En este punto se estrecha sensiblemente el paseo, continuando así hasta la altura de la calle Sinagoga.
Es una zona encantadora que te enseña una preciosa vista del las alamedas y del río. Lo arreglaron y quedó estupendo, con sus focos integrados en la muralla, disimulados. Pues bien, de aquella dotación apenas queda alguno entero: los han arrancado –aún no entiendo por qué– y de alguno no han dejado más que los cables. Y qué decir de la pared que delimita con las viviendas: está llena de pintadas. Desde aquí me permito sugerir al “artista” que aprendiese de algunos de sus colegas de fuera que hacen verdaderas obras de arte (y siempre en espacios destinados a ello); pues aquí lo único que hay son unos horribles garabatos. Debería buscarse nuestro “pintor” para sus obras un lienzo menos artístico que nuestra muralla.
Desde este rincón es perfectamente visible el depósito de aguas, esperpento que lo mires como lo mires no deja de ser un horror, poblado de antenas de telefonía móvil (sobre las que habría que discutir su negativo impacto sobre nuestra salud y su todavía no confirmada, aunque más que sospechada, relación con el aumento de los casos de cáncer. ¿Será transmitida esa radiación al agua que todos bebemos? Es una duda que tengo… Y para la deficiente cobertura que tenemos en la ciudad, mejor sería para todos que instalasen las antenas algo más alejadas de núcleo urbano.
Bueno pues ahí os muestro las fotos de ese rincón, para mi encantador, de nuestro pueblo. ¡Así está!